Proyecciones

El ser humano es un ser creador, lo quiera o no continuamente está proyectando la realidad que le rodea aunque la mayoría suele hacerlo de una forma involuntaria. Así pues desconocemos lo que proyectamos, aquello que surge de nuestro interior.

Sin embargo podemos interpretar lo que la realidad nos refleja, analizar aquello que nos devuelve de nuestras proyecciones y corregir internamente la fuente de donde todo surge.

Siendo pues conscientes de que un reflejo es algo irreal y habitualmente distorsionado, no debemos desperdiciar nuestras energías tratando de vivir en ellos. Es imposible y frustrante, además de agotador, vivir intentando administrar lo externo a nosotros.

Suele decirse que la respuesta está en nuestro interior, y aunque se trate ya de un tópico ampliamente extendido, no por el hecho de serlo hace que sea menos cierto. Solamente en el nivel interior podemos cambiar aquello de nuestras vidas que nos impide ser plenamente felices.

Nuestros apegos, ya sean éstos hacia otra persona o hacia cualquier elemento material, no son más que proyecciones erróneas generadas por algunas de nuestras emociones negativas.

No deberían juzgarse las apariencias. Si tomamos conciencia de que todos los seres humanos desean evitar el sufrimiento y ser felices como uno mismo, incluso aquellas personas que más detestamos, quizás aprendamos a ignorar aquellas distorsiones de la realidad que hacen que nos sintamos confusos y perdidos.